Olafur Eliasson, ( Copenhague 1967) : el artista de la luz.
Recientemente he tenido la oportunidad de contemplar una de las obras de Olafur Eliasson que actualmente se expone en el Centro de Arte Contemporáneo de Málaga (@cacmalaga). Concretamente se trata de la "Colour Square Sphere" de 2007 y que forma parte de la colección Pasión que la coleccionista Carmen Riera ha cedido temporalmente al CAC de Málaga.
Un paseo por la obra de este danés nos lleva al mundo de las luces, colores, sombras, kaleidoscopios, estructuras metálicas, movimiento y magia a través de sus obras.
La realidad cambia según las perspectivas de la mirada, y en este campo, Eliasson se mueve de forma muy segura, jugando con la percepción, planteando si nuestra forma de percibir sus obras es real o artificial, natural o creada. La percepción tiene una dimensión activa. (curiosa coincidencia con la fenomenología teórica de Maurice Merleau-Ponty)
La observación de la obra de Eliasson hace cobrar conciencia de nuestra subjetividad, nos conecta con nuestra relación con el ambiente, nos acoge, nos introduce a nuestro alrededor. Nos da la sensacion de que el ambiente interactua con nosotros. Entramos y salimos en su juego de luces, su atrevido juego con la percepción del visitante y observador. Su " hectoicosaduodedro formado por una serie de estructuras que crean un complejo diseño de pentágonos, cuadrados, triángulos y rombos. Cuando miramos dentro de una de estas estructuras cuadradas, el efecto caleidoscopio del cristal reflectante genera la ilusión de una esfera compuesta sólo por cuadrados. El sinfín de reflejos de colores se proyecta sobre las superficies circundantes".
Olafur Eliasson es Premio Joan Miró de Arte Contemporáneo.
Para saber mas: www.olafureliasson.net
domingo, 31 de agosto de 2014
lunes, 25 de agosto de 2014
Déjala correr de tu mano.
I.
Algo en el viento llama mi hasta ahora abstraída atención. Será el suspiro de los ángeles, un susurro clandestino en las ciudades de los hombres. El viento cabalga por las llanuras de las calles, entre los edificios ruidosos, sorteando los vehículos que se encuentra a su paso, llevando en su grupa a los fantasmas del tiempo que buscan su hueco en los relojes ya olvidados en el fondo de los cajones. Incluso a veces, ese viento, curioso, se encuentra con calles sin salida y tiene que sortear como puede las esquinas, para volverse esquivo al destino al que el hombre le ha enfrentado con sus construcciones majestuosas donde antes solo había arboles o llanuras. (Como ha cambiado todo, silva la brisa al doblar la calle).
Mientras, Dios, observa desde el cielo. Ese mismo cielo que cubre al hombre como un toldo silencioso, que es orilla donde el viento mece las nubes: en un extremo la orilla del amanecer donde el sol baña con sus rayos las nubes mas cercanas, y en el otro, la orilla del atardecer que mira fijamente a la luna y observa nostálgica los rayos más lejanos del sol. Y Dios se encuentra en ambas orillas a la vez.
Entonces, Dios susurra, casi suspira...pocas palabras y un nombre propio. Una brisa errante. La mecánica de la vida.
Y la vida intentando echarle un pulso a Dios...
Algo en el viento llama mi hasta ahora abstraída atención. Será el suspiro de los ángeles, un susurro clandestino en las ciudades de los hombres. El viento cabalga por las llanuras de las calles, entre los edificios ruidosos, sorteando los vehículos que se encuentra a su paso, llevando en su grupa a los fantasmas del tiempo que buscan su hueco en los relojes ya olvidados en el fondo de los cajones. Incluso a veces, ese viento, curioso, se encuentra con calles sin salida y tiene que sortear como puede las esquinas, para volverse esquivo al destino al que el hombre le ha enfrentado con sus construcciones majestuosas donde antes solo había arboles o llanuras. (Como ha cambiado todo, silva la brisa al doblar la calle).
Mientras, Dios, observa desde el cielo. Ese mismo cielo que cubre al hombre como un toldo silencioso, que es orilla donde el viento mece las nubes: en un extremo la orilla del amanecer donde el sol baña con sus rayos las nubes mas cercanas, y en el otro, la orilla del atardecer que mira fijamente a la luna y observa nostálgica los rayos más lejanos del sol. Y Dios se encuentra en ambas orillas a la vez.
Entonces, Dios susurra, casi suspira...pocas palabras y un nombre propio. Una brisa errante. La mecánica de la vida.
Y la vida intentando echarle un pulso a Dios...
domingo, 24 de agosto de 2014
La huella de los recuerdos
Fotografía
Tu sonrisa me atrae como
Me atraería una flor
Fotografía tú eres el hongo oscuro
De la selva
Que es su belleza
Los blancos ahí están
Claro de luna
En un jardín pacífico
Lleno de aguas vivas y de jardineros endiablados
Fotografía tú eres el humo del ardor
Que es su belleza
Y hay en ti
Fotografía
Lánguidos tonos
Donde se oye
Una melopea
Fotografía tú eres la sombra
Del Sol
Que es su belleza.
Guillaume Apollinaire
Tu sonrisa me atrae como
Me atraería una flor
Fotografía tú eres el hongo oscuro
De la selva
Que es su belleza
Los blancos ahí están
Claro de luna
En un jardín pacífico
Lleno de aguas vivas y de jardineros endiablados
Fotografía tú eres el humo del ardor
Que es su belleza
Y hay en ti
Fotografía
Lánguidos tonos
Donde se oye
Una melopea
Fotografía tú eres la sombra
Del Sol
Que es su belleza.
Guillaume Apollinaire
miércoles, 30 de abril de 2014
Orientarse en lo extraño.
Quién contará nuestra historia? La nuestra, la de los que escapamos a través de esta noche, expulsados del lugar y de un mito que no ha hallado ni a uno sólo de nosotros que testimonie que el crimen no se cometió. (M.D.)
"Marzo derrama la sangre del lugar en las amapolas"
En 1948 se produjo "el Desastre" o "al-Nakba" palestino -la pérdida de la tierra natal de los palestinos-. En otoño de 1948, 531 pueblos y aldeas palestinas habían desaparecido del mapa por el ejército israelí, entre ellos Burwa, el pueblo natal de Mahmud Darwix (1941) y que fue reemplazado por un kibutz (Yasur) y un moshav (Ahihud) que actualmente podemos localizar en los mapas .
Con 7 años Mahmud se vio obligado a exiliarse en el Líbano para volver un año más tarde al recién creado Estado de Israel con la condición de "infiltrado", condición más inhumana que los actuales "sin papeles": físicamente presentes, legalmente ausentes en lo tocante a sus bienes raíces -ausentes en su propia tierra-.
Palestina no era, como la mitología israelí pretende, una tierra vacía que aguardaba a un pueblo sin tierra y como la historia desde occidente nos ha querido hacer ver.
Salir a gatas de la aldea natal, por el monte, una noche de 1948 es el hecho que faculta a cualquier persona a exigir un retorno, una vuelta a sus raices, una presencia de la ausencia que tanto marcase la obra de Darwix
Sin embargo, ese regreso no consiste en volver, porque la ausencia de su historia, de su memoria, lo impide. El regreso, de producirse, no es regreso, pues la tierra fue reescrita por la falta de libertad y de soberanía para el que vuelve.
La condición para el regreso es el retorno, y éste en Palestina políticamente no ocurre.
No ocurre como en el caso de Ulises. Regresar para Darwix no es un viaje con destino de vuelta a la tierra de la que se aleja de forma obligada, de noche y huyendo de las linternas de los soldados israelies a traves del monte y que Mahmud corre el riesgo de confundir con estrellas. Es un viaje hacia el desarraigo.
Un viaje donde corre el riesgo de perder su recursos. Mahmud, obligado al exilio no es aun ese Ulises homérico, el héroe de los mil recursos. Recursos encontrados en sus viajes.
Como citara Tomás Segovia en sus cuadernos: la soledad del extranjero es la soledad del desarraigo. Pero es terrible, terrible. Porque la soledad del extranjero es también la soledad misma. En esos momentos no es tal o cual la amistad que se ha perdido, es la amistad del mundo. Es Soledad sin recursos. Y un palestino fuera de su tierra natal es un extranjero sin recursos: un infiltrado en su tierra natal, un extranjero desarraigado en su propia patria.
El regreso para Darwix y tantos otros palestinos no se produce, pero si se acompaña de una huida forzada, una pérdida de amistad del mundo, un desarraigo con escasez de recursos y que el poeta supera con la palabra y la poiesis palestina donde tanto sentido adopta la presencia de la ausencia en la obra de este autor.
Leyendo "El tiempo en los brazos" de Tomás Segovia, se aprecian unos pasajes que bien pueden aplicarse al caso del exilio/huida del pueblo palestino durante el "al Nakba":
(...) el desarraigo echa la raíz en lo extraño. Pero no va a transformarlo con esa raíz, haciéndolo igual a algún hogar que justamente no tiene, y tampoco se va a "asimilar" del todo, haciéndose un arraigado más, sin huellas de su antigua errancia. La diferencia entre él y el conquistador consiste en la guerra(...). Pero el riesgo del desarraigo es la errancia. La muerte de los puntos cardinales. La desimantación del polo del mundo.
(...)
Trata de orientarse en lo extraño, tener un rumbo en el espacio (natural y humano) ajeno son hacerlo casa, sin hacerlo domus, son domesticarlo.
(...)
Tal vez, la ausencia total de futuro se parece más a un futuro infinito que a un futuro mezquino y además aleatorio.
Personas exiliadas de cualquier parte del mundo.
En Israel existe una lógica de la ausencia, una presencia de la ausencia del pueblo palestino que marcará la obra de Mahmud Darwix que ya sólo puede legar su identidad como pueblo. La memoria no hace memoria y la ausencia es el vivir presente al que se le niega la memoria: es el orgullo del desarraigado, intentar ser humano fuera de la propia casa. Es volver sin retornar.
La riqueza del recursos es la riqueza del arraigado. Y la amenaza de perder esos recursos es lo que hace tan terrible el desarraigo. (Tomás Segovia). Mahmud Darwix fue obligado a desarraigarse de su pueblo una noche, pero le quedó la palabra para aportar su causa al pueblo Palestino:
La noche es un megáfono. La noche es un tambor de ecos (...)
Te despiertan de tu edad y te dicen: Hazte mayor ahora mismo, con nosotros,de la edad de la tribu. Corre con nosotros, que no te coma el lobo.(...)lo que te queda por dormir, déjalo junto a la ventana abierta, que te alcance cuando despierte con el azul del amanecer. -El amanecer y tú, estáis solos-.
Y así un niño de ocho años dice adiós a su memoria, su vida, su arraigo a una casa, una tierra que queda atrás y a la que nunca volverá.
Una casa que de generación en generación los palestinos se legan las llaves de las casas destruidas o usurpadas, una memoria obligada a no tener memoria.
Una tierra que será reescrita y una historia que será borrada y guardada en algún sótano de Occidente.
"Sal con nosotros(...). Ya aprenderás a ordenar los luceros en la alacena de la memoria, a restituir lo perdido a fuerza de nombrarlo, así te desquitarás. Pero no mires a las estrellas ahora, no sea que te rapten y te pierdas. Agárrate del vestido de tu madre...él te guía por la tierra que corre descalza bajo los pies, no sea que el llanto ponga a los soldados sobre aviso
Creciste aprisa, bajo el efecto de las grandes palabras, en la lo de entre un mundo que se derrumba tras de tu y un mundo aún informe ante tus ojos...un mundo semejante a un dado por tirar.
"Las letras están ante ti, sácalas de su neutralidad y juega con ellas como el que se abre paso en el caos del universo"
"El silencio suena a oscuridad" y la "oscuridad unifica los elementos en la cueva de la existencia, huérfana de imágenes"
Al fin y al cabo..."Tienen recuerdos las mariposas?
La biografía poética de Mahmud Darwix, titulada "En presencia de la ausencia" es sin duda, uno de los libros más emotivos que he leído en los últimos años y que me ha causado profundas reflexiones y anotaciones en sus márgenes. Sin duda podría haber hecho miles de fotografías para ilustrar sus palabras pero creo que no habría terminado nunca este post. Sólo trato de trasmitir algunas imágenes que acompañen a este texto que no tiene desperdicio de principio a fin. Aderezado con algunas palabras de mi adorado Tomás Segovia que es uno de mis autores de cabecera y del que poco a poco os iré hablando en todos y cada uno de mis post.
Este poema de Darwix se lo dedico a una persona a la que nunca he visto perder la ilusión: Calapa :p
Es tu destino un sueño anterior a la poesía, radiante/
y un grito anterior al ritmo, marino/
como sí esta noche/
el creador se retirara a solas con lo creado:/
Se dueño de tus señas en adelante./
Hijo mío, tienes un sueño,
sueñalo con la noche que te ha tocado en suerte! Sé parte/
de él /
Sueña y hallarás el paraiso en su sitio!
Vuelve a ser niño otra vez/ enséñame la poesía/ y enséñame el ritmo del mar/ devuelve a las palabras su inocencia primera/Haz que yo nazca de un grano de trigo / no de una herida, que nazca / y devuélveme, para que te abrace sobre la hierba, a antes del significado / Me oyes? A antes del significado / Cuando el árbol era un árbol sin más / cuando la Luna desnuda era / la Luna / no un plato argénteo / Vuelve a ser niño otra vez / Enséñame la poesía / y enséñame el ritmo del mar / Cógeme de la mano? Que crucemos juntos el abismo que separa la noche del amanecer / que juntos aprendamos la primera palabra / y le hagamos un nido secreto al gorrión: / nuestro hermano tercero / Vuelve a ser niño para que vea mi rostro en tu espejo / Tú eres yo / y yo soy tú? / Enséñame la poesía para que te escriba / una elegía ahora, ahora, ahora / como tu me lo escribes a mí.
domingo, 9 de febrero de 2014
Vieja receta
Por qué Mascha Kaléko y por qué las fotografías y poemas que ilustran esta primera entrada a este blog?
"sube calladamente la sombría escalera"
Hace apenas un mes comencé un curso básico de Fotografía Digital con @m2comunicacion y Manuel Blanco (@mblancophoto). Desde hacía tiempo venía rondando por mi cabeza buscar una ocupación que mantuviese mi cabeza despejada y me permitirse dar salida a mi lado creativo. La fotografía me permite expresar con bastante claridad las ideas que me transmiten los autores que leo.
Y si tengo que hablar de las sensaciones que me trasmite un poemario como es "Tres formas de estar sola", son sin duda soledad, nostalgia, reflexión, fortaleza y amor, sobresaliendo la soledad y la nostalgia como hilo conductor.
"La tristeza enlutada de tus ojos me dice
lo que tu corazón ha padecido"
Mascha Kaléko vivió distintas formas de soledad en su vida, pero fue la nostalgia por la memoria de su ciudad de juventud la que arrastró toda su vida. (Inmaculada Moreno, introducción de Tres formas de estar sola, ed. Renacimiento 2012.)
"Paseé ante las ruinas de mi adolescencia..."
"Paseé ante las ruinas de mi adolescencia..."
Mascha es la poeta de la soledad, del exilio y del desarraigo. Un desarraigo, sin embargo, con recursos-a diferencia del desarraigo sin recursos defendido por Tomás Segovia en "El tiempo en los brazos" del que ya hablaré-, con la palabra como arma y como escudo frente a la complejidad de la vida.
No puedo amor, decirlo con palabras (...)
Todo el dolor lo ahogo en besos.
Todo el secreto lo llevo como a un niño
Soy una hoja caída antes del tiempo
Están tan solos todos los que aman?
La palabra como patria. La palabra como recurso. La palabra como arraigo hacia su poesía. La poesía que la salvó (si es que eso es posible, como bien dice Inmaculada Moreno).
"Me atrapa a veces, un vacío inútil..."
Golda Malka Aufen nació en las primeras décadas del siglo XX (1907-1975) en La Galitzia polaca (Chrzanów). En 1914, al comienzo de la Primera Guerra Mundial, los pogromos (linchamientos multitudinario hacia los judíos, alemanes y ucranianos de Galitzia con la destrucción y expolio de sus pertenecías) obligan a su familia a desplazarse hacia Alemania, iniciando aquí un largo peregrinaje que la lleva por Frankfurt, Marburg (1916) y desde aquí, finalmente a Berlín en 1918.
Y es que nunca volvemos a encontrarnos
aquello que se nos destina.
En 1925, Mascha fue contratada como aprendiz en la Oficina para el bienestar de las organizaciones judías en Alemania. En 1928 se casa con Saúl Aaron Kaléko del que adopta su nombre artístico.
Mascha empieza a escribir poemas al inicio del ascenso Nazi (primer poema publicado en 1929) y en 1933 publicó los cuadernos Lyrische Stenogrammheft que, a pesar de publicarse exitosamente en enero, dichos cuadernos fueron incinerados en la desastrosa quema de libros por parte de los nazis.
En 1938, tras volver a casarse con el director de música Chemjo Vinaver, emigra hacia los EEUU huyendo del ascenso nazi y donde permanece hasta 1960, que emigra a Jerusalén por amor hacia su marido.
En 1925, Mascha fue contratada como aprendiz en la Oficina para el bienestar de las organizaciones judías en Alemania. En 1928 se casa con Saúl Aaron Kaléko del que adopta su nombre artístico.
Mascha empieza a escribir poemas al inicio del ascenso Nazi (primer poema publicado en 1929) y en 1933 publicó los cuadernos Lyrische Stenogrammheft que, a pesar de publicarse exitosamente en enero, dichos cuadernos fueron incinerados en la desastrosa quema de libros por parte de los nazis.
"Estoy tan harta ya de esta vida pequeña
y no tengo descanso ni para descansar..."
En 1938, tras volver a casarse con el director de música Chemjo Vinaver, emigra hacia los EEUU huyendo del ascenso nazi y donde permanece hasta 1960, que emigra a Jerusalén por amor hacia su marido.
"Ya sé que un corazón que se ha perdido
aún vaga en los afectos que ha gestado.
Mientras jugamos al amor de nuevo
me preparo para el adiós que viene"
Allí sufrió intensamente por el aislamiento cultural y lingüístico (nunca aprendió hebreo).
Contra el viento airado, en colinas de arena.
No se podía confiar en nada
sólo en la sorpresa"
En 1960 le otorgaron el Premio Fontane de la Academia de las Artes de Berlín (occidental) que rechazó por la presencia de Hans Egon Holthusen, ex miembro de las SS.
Un nosequé oscuro me lleva
a ignorar los peligros.
En una casa hecha de vidrio
me siento y tiro piedras.
En 1968 fallece a los 31 años su hijo, otro motivo para sentirse sola.
"Hay veces en que sueño que las lilas florecen
(Soñando puedo ser bastante cursi)"
Las características de su obra: lírica urbana, ironía y reflexión, nostalgia y amor como solución a esta soledad. Poesía de la memoria. Poesía de la nostalgia.
"El tiempo está parado
Somos nosotros los que huimos"
"Ponte a soñar despierto o silva un nuevo ritmo;
Qué fácilmente se halla, en lo absurdo, sentido!
Y para despedirme os dejo dos de los poemas que más me conmueven:
EL CÉLEBRE SENTIMIENTO
Cuando morí por vez primera
-aún sé cómo ocurrió-,
morí en silencio y fue del todo,
pasó en Hamburgo, el mes de abril,
yo tenía 18.
Cuando morí por vez segunda
la muerte me hizo daño.
Yo te dejé bien poca cosa:
el corazón batiendo en tu portón,
sobre la nieve huellas rojas.
Pero al morir por vez tercera
no me dolió ya tanto.
Tan cotidiano como el pan
y los vestidos fue la muerte.
Ya no me muero más.
VIEJA RECETA
Tómate la existencia como tiempo de prueba,
son quejas, sin preguntas,
Sube calladamente la sombría escalera,
porque, después de todo, resulta más liviano
cargar la propia cruz
que orla arrastrando.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)





































