domingo, 9 de febrero de 2014

Vieja receta

Por qué Mascha Kaléko y por qué las fotografías y poemas que ilustran esta primera entrada a este blog?


"sube calladamente la sombría escalera"

Hace apenas un mes comencé un curso básico de Fotografía Digital con @m2comunicacion y Manuel Blanco (@mblancophoto). Desde hacía tiempo venía rondando por mi cabeza buscar una ocupación que mantuviese mi cabeza despejada y me permitirse dar salida a mi lado creativo. La fotografía me permite expresar con bastante claridad las ideas que me transmiten los autores que leo.


"Tengo nostalgia algunas veces, y no sé de qué..."


Y si tengo que hablar de las sensaciones que me trasmite un poemario como es "Tres formas de estar sola", son sin duda soledad, nostalgia, reflexión, fortaleza y amor, sobresaliendo la soledad y la nostalgia como hilo conductor.


"La tristeza enlutada de tus ojos me dice
lo que tu corazón ha padecido"

La soledad tiene más que ver con las compañías (malas compañías) que con las ausencias. 


Y vuelve siempre a ser lo mismo:
pensar trae un dolor de los demonios.

Mascha Kaléko vivió distintas formas de soledad en su vida, pero fue la nostalgia por la memoria de su ciudad de juventud la que arrastró toda su vida. (Inmaculada Moreno, introducción de Tres formas de estar sola, ed. Renacimiento 2012.)


"Paseé ante las ruinas de mi adolescencia..."


Mascha es la poeta de la soledad, del exilio y del desarraigo. Un desarraigo, sin embargo, con recursos-a diferencia del desarraigo sin recursos defendido por Tomás Segovia en "El tiempo en los brazos" del que ya hablaré-, con la palabra como arma y como escudo frente a la complejidad de la vida. 


No puedo amor, decirlo con palabras (...)

Todo el dolor lo ahogo en besos.
Todo el secreto lo llevo como a un niño 
Soy una hoja caída antes del tiempo
Están tan solos todos los que aman?

La palabra como patria. La palabra como recurso. La palabra como arraigo hacia su poesía. La poesía que la salvó (si es que eso es posible, como bien dice Inmaculada Moreno).


"Me atrapa a veces, un vacío inútil..."

Golda Malka Aufen  nació en las primeras décadas del siglo XX  (1907-1975) en La Galitzia polaca (Chrzanów). En 1914, al comienzo de la Primera Guerra Mundial, los pogromos (linchamientos multitudinario hacia los judíos, alemanes y ucranianos de Galitzia con la destrucción y expolio de sus pertenecías) obligan a su familia a desplazarse hacia Alemania, iniciando aquí un largo peregrinaje que la lleva por Frankfurt, Marburg (1916) y desde aquí, finalmente a Berlín en 1918.


Supe que algo empezaba a terminarse
Y es que nunca volvemos a encontrarnos 
aquello que se nos destina.

En 1925, Mascha fue contratada como aprendiz en la Oficina para el bienestar de las organizaciones judías en Alemania. En 1928 se casa con Saúl Aaron Kaléko del que adopta su nombre artístico.

Mascha empieza a escribir poemas al inicio del ascenso Nazi (primer poema publicado en 1929) y en 1933 publicó los cuadernos Lyrische Stenogrammheft que, a pesar de publicarse exitosamente en enero, dichos cuadernos fueron incinerados en la desastrosa quema de libros por parte de los nazis.


"Estoy tan harta ya de esta vida pequeña 
y no tengo descanso ni para descansar..."


En 1938, tras volver a casarse con el director de música Chemjo Vinaver, emigra hacia los EEUU huyendo del ascenso nazi y donde permanece hasta 1960, que emigra a Jerusalén por amor hacia su marido. 



"Ya sé que un corazón que se ha perdido
aún vaga en los afectos que ha gestado.
Mientras jugamos al amor de nuevo
me preparo para el adiós que viene"

Allí sufrió intensamente por el aislamiento cultural y lingüístico (nunca aprendió hebreo).


"Contra la lluvia, me apoyé en las nubes.
Contra el viento airado, en colinas de arena.
No se podía confiar en nada
sólo en la sorpresa"

En 1960 le otorgaron el Premio Fontane de la Academia de las Artes de Berlín (occidental) que rechazó por la presencia de Hans Egon Holthusen, ex miembro de las SS.


Un nosequé oscuro me lleva
a ignorar los peligros.
En una casa hecha de vidrio
me siento y tiro piedras.

En 1968 fallece a los 31 años su hijo, otro motivo para sentirse sola.


"Hay veces en que sueño que las lilas florecen
(Soñando puedo ser bastante cursi)"

Las características de su obra: lírica urbana, ironía y reflexión, nostalgia y amor como solución a esta soledad.  Poesía de la memoria. Poesía de la nostalgia.


"El tiempo está parado
Somos nosotros los que huimos"


"Ponte a soñar despierto o silva un nuevo ritmo;
Qué fácilmente se halla, en lo absurdo, sentido!


Y para despedirme os dejo dos de los poemas que más me conmueven:

EL CÉLEBRE SENTIMIENTO

Cuando morí por vez primera
-aún sé cómo ocurrió-, 
morí en silencio y fue del todo,
pasó en Hamburgo, el mes de abril, 
yo tenía 18.

Cuando morí por vez segunda
la muerte me hizo daño. 
Yo te dejé bien poca cosa: 
el corazón batiendo en tu portón, 
sobre la nieve huellas rojas. 

Pero al morir por vez tercera 
no me dolió ya tanto. 
Tan cotidiano como el pan 
y los vestidos fue la muerte. 
Ya no me muero más.


VIEJA RECETA

Tómate la existencia como tiempo de prueba,
son quejas, sin preguntas,
Sube calladamente la sombría escalera,
porque, después de todo, resulta más liviano
cargar la propia cruz
que orla arrastrando. 

3 comentarios:

  1. Creo que has hecho un blog muy amable, con un hilo conductor que nos lleva serenamente por contenidos poéticos de una lectura muy grata. Destaco frases como "La soledad tiene más que ver con las compañías que con las ausencias" y, por supuesto la veja receta final, en la que creo que hay dos vocales intrusas.
    Felicidades y ánimo para hacerlo crecer.

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