Quién contará nuestra historia? La nuestra, la de los que escapamos a través de esta noche, expulsados del lugar y de un mito que no ha hallado ni a uno sólo de nosotros que testimonie que el crimen no se cometió. (M.D.)
"Marzo derrama la sangre del lugar en las amapolas"
En 1948 se produjo "el Desastre" o "al-Nakba" palestino -la pérdida de la tierra natal de los palestinos-. En otoño de 1948, 531 pueblos y aldeas palestinas habían desaparecido del mapa por el ejército israelí, entre ellos Burwa, el pueblo natal de Mahmud Darwix (1941) y que fue reemplazado por un kibutz (Yasur) y un moshav (Ahihud) que actualmente podemos localizar en los mapas .
Con 7 años Mahmud se vio obligado a exiliarse en el Líbano para volver un año más tarde al recién creado Estado de Israel con la condición de "infiltrado", condición más inhumana que los actuales "sin papeles": físicamente presentes, legalmente ausentes en lo tocante a sus bienes raíces -ausentes en su propia tierra-.
Palestina no era, como la mitología israelí pretende, una tierra vacía que aguardaba a un pueblo sin tierra y como la historia desde occidente nos ha querido hacer ver.
Salir a gatas de la aldea natal, por el monte, una noche de 1948 es el hecho que faculta a cualquier persona a exigir un retorno, una vuelta a sus raices, una presencia de la ausencia que tanto marcase la obra de Darwix
Sin embargo, ese regreso no consiste en volver, porque la ausencia de su historia, de su memoria, lo impide. El regreso, de producirse, no es regreso, pues la tierra fue reescrita por la falta de libertad y de soberanía para el que vuelve.
La condición para el regreso es el retorno, y éste en Palestina políticamente no ocurre.
No ocurre como en el caso de Ulises. Regresar para Darwix no es un viaje con destino de vuelta a la tierra de la que se aleja de forma obligada, de noche y huyendo de las linternas de los soldados israelies a traves del monte y que Mahmud corre el riesgo de confundir con estrellas. Es un viaje hacia el desarraigo.
Un viaje donde corre el riesgo de perder su recursos. Mahmud, obligado al exilio no es aun ese Ulises homérico, el héroe de los mil recursos. Recursos encontrados en sus viajes.
Como citara Tomás Segovia en sus cuadernos: la soledad del extranjero es la soledad del desarraigo. Pero es terrible, terrible. Porque la soledad del extranjero es también la soledad misma. En esos momentos no es tal o cual la amistad que se ha perdido, es la amistad del mundo. Es Soledad sin recursos. Y un palestino fuera de su tierra natal es un extranjero sin recursos: un infiltrado en su tierra natal, un extranjero desarraigado en su propia patria.
El regreso para Darwix y tantos otros palestinos no se produce, pero si se acompaña de una huida forzada, una pérdida de amistad del mundo, un desarraigo con escasez de recursos y que el poeta supera con la palabra y la poiesis palestina donde tanto sentido adopta la presencia de la ausencia en la obra de este autor.
Leyendo "El tiempo en los brazos" de Tomás Segovia, se aprecian unos pasajes que bien pueden aplicarse al caso del exilio/huida del pueblo palestino durante el "al Nakba":
(...) el desarraigo echa la raíz en lo extraño. Pero no va a transformarlo con esa raíz, haciéndolo igual a algún hogar que justamente no tiene, y tampoco se va a "asimilar" del todo, haciéndose un arraigado más, sin huellas de su antigua errancia. La diferencia entre él y el conquistador consiste en la guerra(...). Pero el riesgo del desarraigo es la errancia. La muerte de los puntos cardinales. La desimantación del polo del mundo.
(...)
Trata de orientarse en lo extraño, tener un rumbo en el espacio (natural y humano) ajeno son hacerlo casa, sin hacerlo domus, son domesticarlo.
(...)
Tal vez, la ausencia total de futuro se parece más a un futuro infinito que a un futuro mezquino y además aleatorio.
Personas exiliadas de cualquier parte del mundo.
En Israel existe una lógica de la ausencia, una presencia de la ausencia del pueblo palestino que marcará la obra de Mahmud Darwix que ya sólo puede legar su identidad como pueblo. La memoria no hace memoria y la ausencia es el vivir presente al que se le niega la memoria: es el orgullo del desarraigado, intentar ser humano fuera de la propia casa. Es volver sin retornar.
La riqueza del recursos es la riqueza del arraigado. Y la amenaza de perder esos recursos es lo que hace tan terrible el desarraigo. (Tomás Segovia). Mahmud Darwix fue obligado a desarraigarse de su pueblo una noche, pero le quedó la palabra para aportar su causa al pueblo Palestino:
La noche es un megáfono. La noche es un tambor de ecos (...)
Te despiertan de tu edad y te dicen: Hazte mayor ahora mismo, con nosotros,de la edad de la tribu. Corre con nosotros, que no te coma el lobo.(...)lo que te queda por dormir, déjalo junto a la ventana abierta, que te alcance cuando despierte con el azul del amanecer. -El amanecer y tú, estáis solos-.
Y así un niño de ocho años dice adiós a su memoria, su vida, su arraigo a una casa, una tierra que queda atrás y a la que nunca volverá.
Una casa que de generación en generación los palestinos se legan las llaves de las casas destruidas o usurpadas, una memoria obligada a no tener memoria.
Una tierra que será reescrita y una historia que será borrada y guardada en algún sótano de Occidente.
"Sal con nosotros(...). Ya aprenderás a ordenar los luceros en la alacena de la memoria, a restituir lo perdido a fuerza de nombrarlo, así te desquitarás. Pero no mires a las estrellas ahora, no sea que te rapten y te pierdas. Agárrate del vestido de tu madre...él te guía por la tierra que corre descalza bajo los pies, no sea que el llanto ponga a los soldados sobre aviso
Creciste aprisa, bajo el efecto de las grandes palabras, en la lo de entre un mundo que se derrumba tras de tu y un mundo aún informe ante tus ojos...un mundo semejante a un dado por tirar.
"Las letras están ante ti, sácalas de su neutralidad y juega con ellas como el que se abre paso en el caos del universo"
"El silencio suena a oscuridad" y la "oscuridad unifica los elementos en la cueva de la existencia, huérfana de imágenes"
Al fin y al cabo..."Tienen recuerdos las mariposas?
La biografía poética de Mahmud Darwix, titulada "En presencia de la ausencia" es sin duda, uno de los libros más emotivos que he leído en los últimos años y que me ha causado profundas reflexiones y anotaciones en sus márgenes. Sin duda podría haber hecho miles de fotografías para ilustrar sus palabras pero creo que no habría terminado nunca este post. Sólo trato de trasmitir algunas imágenes que acompañen a este texto que no tiene desperdicio de principio a fin. Aderezado con algunas palabras de mi adorado Tomás Segovia que es uno de mis autores de cabecera y del que poco a poco os iré hablando en todos y cada uno de mis post.
Este poema de Darwix se lo dedico a una persona a la que nunca he visto perder la ilusión: Calapa :p
Es tu destino un sueño anterior a la poesía, radiante/
y un grito anterior al ritmo, marino/
como sí esta noche/
el creador se retirara a solas con lo creado:/
Se dueño de tus señas en adelante./
Hijo mío, tienes un sueño,
sueñalo con la noche que te ha tocado en suerte! Sé parte/
de él /
Sueña y hallarás el paraiso en su sitio!
Vuelve a ser niño otra vez/ enséñame la poesía/ y enséñame el ritmo del mar/ devuelve a las palabras su inocencia primera/Haz que yo nazca de un grano de trigo / no de una herida, que nazca / y devuélveme, para que te abrace sobre la hierba, a antes del significado / Me oyes? A antes del significado / Cuando el árbol era un árbol sin más / cuando la Luna desnuda era / la Luna / no un plato argénteo / Vuelve a ser niño otra vez / Enséñame la poesía / y enséñame el ritmo del mar / Cógeme de la mano? Que crucemos juntos el abismo que separa la noche del amanecer / que juntos aprendamos la primera palabra / y le hagamos un nido secreto al gorrión: / nuestro hermano tercero / Vuelve a ser niño para que vea mi rostro en tu espejo / Tú eres yo / y yo soy tú? / Enséñame la poesía para que te escriba / una elegía ahora, ahora, ahora / como tu me lo escribes a mí.















No hay comentarios:
Publicar un comentario